SAND RIVER
JUAN BEAT
Doy pequeño sorbos
al label 5, doy vuelta a la
página: “la mujer de mi
hermano” de Jaime
Bayly,
hace unos años vi la película
y acepto que al recordar a
Barbara Mori desnuda
tengo ganas de masturbarme. Recibo un mensaje de “Chela”, quiere volver a
verme, pero entre sus dos hijas y que su vida es un desastre no tiene
bien
definido cuando. Me gustaría filmar de nuevo una “porno con ella”, el
video lo
tengo en mi viejo hard disk externo de 100 gb, de vez en cuando lo
pongo, y sí,
me dan ganas de verla y tirármela de nuevo. Suena de nuevo el movil,
pero ahora
es Nancy, vaya que si hace que se me pare cada vez que me escribe, pero
lo que
pasa es que somos totalmente incompatibles, no dudo que sea una chica
buena y
sin duda sigue teniendo unas nalgas redondas y unas buenas tetas que no
dudaría
en volver a “comerme”
desesperadamente, sin embargo, mi vida no da más que para olvidar y ser
olvidado. Ahora me sirvo un trago más, pero de grants a temperatura ambiente y nada de
mariconadas de mezclarlo
con cola y ponerle hielos; me arde la garganta, casi como cuando fumo
mota, no
acostumbro ni a fumar cigarrillos,
pero compartir momentos de alcohol siempre hace que se me apetezca una
calada
con Aydee, Sir Williams y Camaleón.
Creo que ya han pasado meses de
que Marváz quedó en publicarme, le mandé el poemario, me llamó, y sigo
esperando un mail con notas, observaciones o de menos un rechazo. Nunca
he
estado esperanzado en que me descubran, tampoco es mi “último chance
publicar”, no obstante, hubiese
sido
alentador, aunque no se vendiera, seguro lo regaría, que más da… yo
pongo las
garrafas de tinto y a emborracharse. Algo que no he hecho últimamente.
Hace un
par de semanas, un vecino que se cree satan y que su vida se va en decirle a su madre
que su
padrastro es un pendejo y en
escuchar black metal, me invitó unas cervezas; yo sin problemas le bajé
unos
cds, no me cuesta nada, así que cuando me di cuenta ya habíamos bebido
cada
quien 15 de lata; al regresar a casa rompí el plato del micro-ondas, y derramé un par de vasos con scotch y
al otro día, tuve como nunca un sentimiento de culpa, quebranté un regla
preciada: nunca beber con vecinos. Esta fue la segunda vez en muchos
años y no
pasará más; bien se cuando un amigo enloquece, igual que yo he sido
tolerado y
más por Arlette, no se como me ha soportado, yo además me he comportado
mal con
ella, distante, aburrido, mamón, pero es algo que no puedo evitar por
alguna
razón. Pienso en que quizá yo necesite un receso, y no para tirarme a
Chela o a
Nancy, solo para pisar el
pavimento pulcro con pedazos de
nieve que si extraño de Zurich; no se cuánto tiene que no se de Zaira,
seguro
le aburrí con mis cosas, igual que lo hago con Arlette ahora. No quiero
parecer
un cínico, pero no tengo idea de que me pasa, no salgo con nadie más, me
encierro, “hago” que pasen los días, durmiendo incómodo entre gatos
manipuladores y desde hace un tiempo, mi
botella de scotch. Mis recuerdos son de Arlette, pero no puedo
seguir
tratándola mal, debido a mi puta capacidad para buscarme la soledad. No
se que
hacer, me sirvo otro trago de
grants, me voy a enfermar de la garganta, y como en estas temporadas,
solo da
vueltas por lo que queda de mi sistema nervioso central, una canción,
una que
resume como me va ahora: Autumn leaves / Beauty's got a hold
on me /
Autumn leaves / Pretty as can be / Everybody knows this time / Shadows
are
drifting in silence / Where lost can't be found / Everybody knows this
time… (Sand River – Beth Gibbons)
No
tengo idea que hacer, me voy a tirar a la colchoneta, al lado de un
montón de
gatos que no se si aprecien lo que hago por ellos…
No hay comentarios:
Publicar un comentario