domingo, 8 de julio de 2012

SAND RIVER

SAND  RIVER

JUAN BEAT

Doy pequeño sorbos al label 5, doy vuelta a la página: “la mujer de mi hermano” de Jaime Bayly, hace unos años vi la película y  acepto que  al recordar a Barbara Mori desnuda tengo ganas de masturbarme. Recibo un mensaje de “Chela”, quiere volver a verme, pero entre sus dos hijas y que su vida es un desastre no tiene bien definido cuando. Me gustaría filmar de nuevo una “porno con ella”, el video lo tengo en mi viejo hard disk externo de 100 gb, de vez en cuando lo pongo, y sí, me dan ganas de verla y tirármela de nuevo. Suena de nuevo el movil, pero ahora es Nancy, vaya que si hace que se me pare cada vez que me escribe, pero lo que pasa es que somos totalmente incompatibles, no dudo que sea una chica buena y sin duda sigue teniendo unas nalgas redondas y unas buenas tetas que no dudaría en volver a “comerme” desesperadamente, sin embargo, mi vida no da más que para olvidar y ser olvidado. Ahora me sirvo un trago más, pero de grants a temperatura ambiente y nada de mariconadas de mezclarlo con cola y ponerle hielos; me arde la garganta, casi como cuando fumo mota, no acostumbro ni a  fumar cigarrillos, pero compartir momentos de alcohol siempre hace que se me apetezca una calada con Aydee, Sir Williams y Camaleón.

Creo que ya han pasado meses de que Marváz quedó en publicarme, le mandé el poemario, me llamó, y sigo esperando un mail con notas, observaciones o de menos un rechazo. Nunca he estado esperanzado en que me descubran, tampoco es mi “último chance publicar”, no obstante, hubiese sido alentador, aunque no se vendiera, seguro lo regaría, que más da… yo pongo las garrafas de tinto y a emborracharse. Algo que no he hecho últimamente. Hace un par de semanas, un vecino que se cree satan y que su vida se va en decirle a su madre que su padrastro es un pendejo y  en escuchar black metal, me invitó unas cervezas; yo sin problemas le bajé unos cds, no me cuesta nada, así que cuando me di cuenta ya habíamos bebido cada quien 15 de lata; al regresar a casa rompí el plato del micro-ondas,  y derramé un par de vasos con scotch y al otro día, tuve como nunca un sentimiento de culpa, quebranté un regla preciada: nunca beber con vecinos. Esta fue la segunda vez en muchos años y no pasará más; bien se cuando un amigo enloquece, igual que yo he sido tolerado y más por Arlette, no se como me ha soportado, yo además me he comportado mal con ella, distante, aburrido, mamón, pero es algo que no puedo evitar por alguna razón. Pienso en que quizá yo necesite un receso, y no para tirarme a Chela o a Nancy,  solo para pisar el pavimento  pulcro con pedazos de nieve que si extraño de Zurich; no se cuánto tiene que no se de Zaira, seguro le aburrí con mis cosas, igual que lo hago con Arlette ahora. No quiero parecer un cínico, pero no tengo idea de que me pasa, no salgo con nadie más, me encierro, “hago” que pasen los días, durmiendo incómodo entre gatos manipuladores y desde hace un tiempo, mi  botella de scotch. Mis recuerdos son de Arlette, pero no puedo seguir tratándola mal, debido a mi puta capacidad para buscarme la soledad. No se que hacer, me sirvo otro  trago de grants, me voy a enfermar de la garganta, y como en estas temporadas, solo da vueltas por lo que queda de mi sistema nervioso central, una canción, una que resume como me va ahora: Autumn leaves / Beauty's got a hold on me / Autumn leaves / Pretty as can be / Everybody knows this time / Shadows are drifting in silence / Where lost can't be found / Everybody knows this time… (Sand River – Beth Gibbons)

No tengo idea que hacer, me voy a tirar a la colchoneta, al lado de un montón de gatos que no se si aprecien lo que hago por ellos…

No hay comentarios:

Publicar un comentario