lunes, 11 de noviembre de 2013

BALA EN EL ESTOMAGO

BALA EN EL ESTOMAGO

Juan Beat


Tengo 37 años y he aprendido a renunciar, y a hacerlo de buen modo… ¡ya está! Además cuando una mujer me dice que no quiere estar conmigo por todos mis defectos y por mi vida, mis tiempos y mis necesidades, lo entiendo. Lo que aún no termino de comprender es a los ex novios o ex parejas o lo que sean, que enloquecen, acaso creen que no me ha sucedido a mi, que la mujer que yo amaba prefirió dejarme o después de terminar o concurrentemente salir con otra persona. No estoy seguro de quién o cuántas mujeres me han hecho eso, pero las veces que he sabido, que patético aferrarse a esas mujeres que por las razones que fueran eligieron a alguien más. Alguna pendejada hice o muchas como para que buscaran pasar tiempo con alguien más. Nunca y sabiendo quien, nunca hice más que aceptar mi derrota, eso de ser amenazante o retar a duelos es para los jovenzuelos, yo 37 y hasta una mujer me podría noquear fácilmente; ya no me interesa alargar los duelos amorosos, se terminó, nos  insultaremos, quedaremos bien o simplemente desaparecer; hace 7 años antes de romperme la mano, una mañana amanecí con Ayesha, de repente botellazos y patadas se escucharon en la puerta, era su ex novio, Marco,------ahora tu eres el que está con ella----- me preguntó; no hice más ignorarlo tocando una guitarra acústica arrumbada en el cuarto, luego me reto a salir a la acera y arreglarlo como hombres, supongo que mi actitud le hizo pensar que nada se arreglaría, lo que debo reconocer es que Aye siempre se mantuvo firme sobre que él no tenía nada que hacer en ese momento y lugar, se fue, aunque antes de salir me preguntó -----eres músico----. ------No, escribo un poco…-----. Ese pobre diálogo fue el final, no supe más, aunque un día en el auto Ayesha me confesó que él era el amor de su vida pero no regresaría con él. Se acabó pronto todo.

No entiendo como los ex hombres o parejas actuales de con quien he salido se han preocupado por mi, no soy peligro para sus relaciones, soy solo un escape para obtener lo que ellos no les han dado, porque hay que tener autocrítica, si una mujer se nos va, es por nuestra ineficacia, por mal sexo, por ser mierdas, por egoístas y necios como en mi caso. En todas la historias que he sabido de mis ex – mujeres, nunca regresaron con aquellos que me creían amenazante; ellas buscaron nuevos caminos e historias, algo mejor de lo que tuvieron, incluyéndome… aunque si han regresado es algo que me hubiese dado igual.

Se terminó.

Hay algo más que no me deja en paz.  Sigo sintiendo culpa y emociones extrañas por Arlette, era la que menos se merecía mi trato soberbio y grosero, quizá con un simple adiós, hubiese sido suficiente, pero como soy un mierda lo hice mal, lo hice a propósito para hacerla sentir mal, porque pensé que ya tenía algo seguro, que con esa nueva relación le demostraría que servía para algo, y no, al final quedé tambaleándome por  varios frentes. Hace un par de semanas, el día que fui a leer el último texto en una publicación de mi amigo Javier Ortíz,  pasó lo mismo, fue un caos y un terrible viernes por la tarde, pero decidí que no había más cruce de caminos y que ojalá Arlette me perdonara, no puedo “irme” así, con una bala en el estómago y no recibir un abrazo del final. La he buscado, incluso le confesé a  Camaleón que extrañaba a  Arlette, ---Amigo, hay que buscar sangre nueva---- fue su consejo.

No hay más tiempo para  buenos momentos, por consecuencia de affaires estériles, de cruces de caminos no convenientes y de mi estupidez, es tiempo de renunciar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario