sábado, 15 de junio de 2013

IMPOSIBLE


IMPOSIBLE

JUAN BEAT



Comencé los 37 solo y no me sienta mal, he asumido que en ocasiones no hay más  que cerrarle la puerta a alguien que me ha dado muchos ganchos al hígado. Y así lo hice, me levanté de la lona y decidí ya no boxear,  he preferido tirara la toalla  y curar mis heridas, lamerlas como gato y bajarme del ring. Entiendo que no hay por qué pelear más,  si Arlette ya no quería, más que esporádicos días juntos, lo entiendo, a mi no me parecía y FIN; ya ni si quiera siento trisstesa,  ni enojo; lo que no entiendo es por qué, ella insiste en alargar algo que ya no tiene sentido, además yo se que “en mi otra realidad” amo a alguien más, solo yo y mi otra realidad lo sabemos; David Lynch lo sabe…

Con lo de la soledad me refiero a la ausencia de Arlette y quizá estoy cometiendo un error, estoy agradecido con mucha gente que entre cervezas, en facefuck, o hasta en sueños está cerca de mi. No necesito a Arlette; el domingo por la mañana, después de que el sábado mis amigos me aguantaron ebrio me di cuenta que es fácil saber si una persona no quiere estar a tu lado en cualquier circunstancia… ja cuando uno de mis gatos ya no me soporte le abriré la puerta y que se vaya a la mierda, nunca le reclamaré el buen trato ni su buena alimentación; aunque me parece que son más inteligentes y agradecidos que cualquier persona común, hasta ahora ningún animal chantajista con los que vivo se ha ido. Yo si ya me fui de Arlette, fui un chantajista, le exigí que me dedicara tiempo, le compartí gran parte de mi vida “escondida”, y además le di el poder de la esperanza, sin embrago,  siempre se lo dije: todo eso es arriesgado, casi como darse un tiro y creo que ambos disparamos. Ya no quiero a Arlette, le quise dedicar unas horas  y en persona explicarle, ni para eso tuvo tiempo.

Yo se que “mi amor en la otra realidad” es imposible y no importa, lo imposible entre ensoñaciones se  hace posible y con eso me basta; una carretera perdida en medio de toda la desilusión me acerca más a mi propio nirvana

No hay comentarios:

Publicar un comentario