IMPOSIBLE
JUAN BEAT
Comencé los 37 solo y no me sienta mal, he asumido
que en ocasiones no hay más que cerrarle
la puerta a alguien que me ha dado muchos ganchos al hígado. Y así lo hice, me
levanté de la lona y decidí ya no boxear,
he preferido tirara la toalla y
curar mis heridas, lamerlas como gato y bajarme del ring. Entiendo que no hay
por qué pelear más, si Arlette ya no
quería, más que esporádicos días juntos, lo entiendo, a mi no me parecía y FIN;
ya ni si quiera siento trisstesa, ni
enojo; lo que no entiendo es por qué, ella insiste en alargar algo que ya no
tiene sentido, además yo se que “en mi otra realidad” amo a alguien más, solo
yo y mi otra realidad lo sabemos; David Lynch lo sabe…
Con lo de la soledad me refiero a la ausencia de Arlette
y quizá estoy cometiendo un error, estoy agradecido con mucha gente que entre
cervezas, en facefuck, o hasta en sueños está cerca de mi. No necesito a
Arlette; el domingo por la mañana, después de que el sábado mis amigos me
aguantaron ebrio me di cuenta que es fácil saber si una persona no quiere estar
a tu lado en cualquier circunstancia… ja cuando uno de mis gatos ya no me
soporte le abriré la puerta y que se vaya a la mierda, nunca le reclamaré el
buen trato ni su buena alimentación; aunque me parece que son más inteligentes
y agradecidos que cualquier persona común, hasta ahora ningún animal
chantajista con los que vivo se ha ido. Yo si ya me fui de Arlette, fui un
chantajista, le exigí que me dedicara tiempo, le compartí gran parte de mi vida
“escondida”, y además le di el poder de la esperanza, sin embrago, siempre se lo dije: todo eso es arriesgado,
casi como darse un tiro y creo que ambos disparamos. Ya no quiero a Arlette, le
quise dedicar unas horas y en persona
explicarle, ni para eso tuvo tiempo.
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