lunes, 11 de febrero de 2013

SOY UN NICOLAS CAGE PERDIDO Y SOLITARIO EN LEAVING LAS VEGAS

SOY UN NICOLAS CAGE PERDIDO Y SOLITARIO EN LEAVING LAS VEGAS

JUAN BEAT


Quizá falte un trago, Arlette ya no confía más en mi, me dice que le cuento parte de  mis salidas extrañas, pero  no “lo que sigue”, y quizá tenga razón; lo que sucede entre que  me sirvo algo de scotch en un vaso de plástico y entre que queda la última gota, puede haber pasado de todo, incluso hasta  pertenecer a su olvido. En ocasiones, creo que está cerca; que mi olvido ronda cada semana que ya no se ni cómo se escucha y mucho menos se como luce ya. Recuerdo su larga cabellera rojiza  y su desprecio cuando teníamos clases juntos, incluso ahora no tiene idea de las veces que  yo en casa le marcaba nervioso y  contestaba ella del otro lado del viejo teléfono. Seguro odiaba todo eso, la maldita parafernalia de  conquista, cosa que hasta ahora no  lo he logrado, no entiendo cuál es el mecanismo para que una mujer quiera pertenecer totalmente a mi raquítica vida: en un mail  último le escribí a Arlette: “Yo soy un nicolas cage perdido y solitario en leaving las vegas. Tu eres un "angel" que no se dónde saliste.”   Y es verdad, Arlette es un ángel perdido en estos tiempos, si yo hubiese sido Camarón de la Isla, Charlie Parker o un vago, ja casi como lo soy ahora, ella seguro hubiese aguantado, incluso hasta ver mi cuerpo inerte,  medio remendado por la autopsia a causa de un choque automovilístico ------ Arlette si un día muero no hagan parafernalias, solo entiérrenme junto al gato siamés que me acicalaba, al final somos y seremos parte de la comida de unos gusanos----- eso le he comentado a la mujer más santa que conozco. Yo no soy nada santo, soy un mierda que  durante años ha buscado destruirse y  desgraciadamente, de paso llevarme a buenas mujeres. Quizá yo no estoy “fabricado” para mujeres  buenas, lo mío son aquellas adictas, con  tendencias suicidas o las tristes hasta para follar… y al final tanta tristeza al follar me ocasionaba quererla más, porque sí, ella lo sabe, no hubo mujer más triste que  me dejó enfurecido y  bajo un  pesar muy grande.

Llevo días soñando con Grissa, quizá sea mi conciencia, pero en cada sueño las llamadas a su casa para saber si ya había llegado después de  soportarme, siempre se repiten, hay un vacío  después  en el que no se  si ella contesta, es tremendamente jodido quedar mal con alguien que  hasta pensó en mi como un tipo por años en su vida. Lamentablemente,  se que no estoy diseñado para  ser feliz a una  mujer, lo mío es hacerlas infelices y que sus  receptores de THC me necesiten un poco. No mucho, simplemente se hartan y se van justificadamente.

No se que deseo ahora, si amanecer entre gusanos y en la tierra de aquel gato que tanto me quería, o amanecer entre unos senos  que me den paz… Quizá no quiera ser olvidado, pero ese es mi destino.

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