domingo, 17 de marzo de 2013

MUDANZA A LAS VEGAS


MUDANZA A LAS VEGAS

JUAN BEAT

La primera vez follamos bien, fue algo instantáneo y  yo sabía que sería efímero, así que fue  todo espontáneo, hasta  el momento de despertar y saber que estaba con alguien que no era mi mujer, cerca de las 11 am ya la vi fea, con un terrible aspecto de mujer indigente, llena de  carencias y  queriendo  al otro día verme de nuevo. Soporté un poco sus mensajes de texto amoroso, cursis, casi  como una declaración de amor después de follar. La segunda vez fue más difícil, ya no se me paró fácilmente, tuve que apagar mi móvil para no recibir los reclamos de mi mujer y lo peor, al despertar, me dieron unas nauseas horribles, como si me hubiese bebido muchas botellas de ron en una tarde, me sentí cansado, y no del sexo; y tampoco era culpa, mi mujer ya no me quería, su exitosa vida le había llevado a pasar el tiempo entre la oficina y  la socialité; mi mujer era una mujer hermosa, mis amigos incluso comentaban lo sexy que se veía, y más cuando bebía. Sin embargo, ya conmigo no bebía, ya no dormía, me mandó a la sala y yo preferí mudarme a las vegas, mientras mi mujer dormía, yo en la sala, veía  una vez más leaving las vegas, apenas  me servía el tercer trago de scotch cuando me di cuenta de algo en la película:  ¿Eres deseable?  ¿ eres irresistible?  Si bebieras bourbon conmigo tal vez me ayudaría, quizá si me besaras y probara el picante de tu boca, serviría. Si bebieras bourbon desnuda conmigo, si olieras a bourbon mientras follamos, mi estima por ti podría aumentar, si derramaras bourbon sobre tu cuerpo y me dijeras: bébetelo; si separaras las piernas y el bourbon gotera por tus senos  y tu vagina,  y me dijeras: bebe de aquí… posiblemente, podría enamorarme de ti, porque entonces tendría un motivo para limpiarte, y eso.. y eso… demostraría que sirvo para algo. Te limpiaría lamiéndote para que pudieras irte a coger con algún otro… (Nicolas Cage en Leaving Las Vegas).  Y me di cuenta que yo no servía ni para limpiar el scotch derramado en el hermoso cuerpo de mi mujer; durante los tres años casados fui un fiasco para el sexo, aún me atormentaban los fantasmas sobre alguien a quien ella quería, yo se que lo quería, yo se que él aún pasaba a su trabajo y le acompañaba a una cuadra de nuestro  departamento, al principio me molesté, después comprendí que mi mujer era demasiado hermosa como para solo estar con un viejo bebedor. En esta historia con mi mujer, solo hay dos certezas, la primera su belleza, la segunda que yo no servía para nada; entonces comprendí que ella era bondadosa al estar conmigo y en ese sentido no pude reprocharle cuando al otro día de dejarme en la sala y yo terminarme las botellas que ella me compraba y  mientras en la Sharp de 60 pulgadas seguía repitiéndose “leaving las vegas”, ella me dijo: no quiero nada estable contigo, pasarán por mi, no te levantes, sigue bebiendo bonito, me voy a trabajar…

Fueron sus últimas palabras, recogí mi ropa, puse a la gata en la transportadora y regresé a mi lugar, a mi departamento  a unas cuadras del cine nacional; abrí y me recibieron un montón de gatos, pensaba que eran 10, encontré más, en mi ausencia hubo unos amoríos entre un gato y la gata de un vecino, aventé mis cosas, dejé el dvd de leaving las vegas sobre la mesa, me dirigí a la cava escondida y saqué un chivas regal viejísimo, mi padre se enojaría, pero había que hacer un “pacto” con mi “mudanza a las vegas”. Me tiré en el piso, los gatos se amontonaron, bebí directo de la botella y me sentí triste por haber querido encontrar en una mujer extraña, el consuelo para el desapego de mi mujer. Pretendí dormir, pretendí  morir de tanto chivas, pero abrí los ojos, mi mujer no estaba, mi celular  solo con un mensaje: te busqué y no te encontré,  se que tu mujer te dejó, yo también, no sirves ni para follar…  Me sentí aliviado, quizá sintió el mismo asco que yo después de coger.

Llevo días y mi mujer, la hermosa mujer a la que le gustaba escuchar el mar no se ha comunicado, ya no tengo scotch, solo unos licores extraños que quizá si me lleven a mudarme a las vegas…  sonó el  móvil, pero era Nancy ----huelen mi tristeza algunas mujeres-----, no contesté… es necesario que me mude a las vegas.

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