MUDANZA A LAS VEGAS
JUAN BEAT
La
primera vez follamos bien, fue algo instantáneo y yo sabía que sería efímero, así que fue todo espontáneo, hasta el momento de despertar y saber que estaba
con alguien que no era mi mujer, cerca de las 11 am ya la vi fea, con un
terrible aspecto de mujer indigente, llena de
carencias y queriendo al otro día verme de nuevo. Soporté un poco
sus mensajes de texto amoroso, cursis, casi
como una declaración de amor después de follar. La segunda vez fue más
difícil, ya no se me paró fácilmente, tuve que apagar mi móvil para no recibir
los reclamos de mi mujer y lo peor, al despertar, me dieron unas nauseas
horribles, como si me hubiese bebido muchas botellas de ron en una tarde, me
sentí cansado, y no del sexo; y tampoco era culpa, mi mujer ya no me quería, su
exitosa vida le había llevado a pasar el tiempo entre la oficina y la socialité; mi mujer era una mujer hermosa,
mis amigos incluso comentaban lo sexy que se veía, y más cuando bebía. Sin
embargo, ya conmigo no bebía, ya no dormía, me mandó a la sala y yo preferí mudarme a las vegas, mientras mi mujer
dormía, yo en la sala, veía una vez más leaving las vegas, apenas me servía el tercer trago de scotch cuando me
di cuenta de algo en la película: ¿Eres
deseable? ¿ eres irresistible? Si
bebieras bourbon conmigo tal vez me ayudaría, quizá si me besaras y probara el
picante de tu boca, serviría. Si bebieras bourbon desnuda conmigo, si olieras a
bourbon mientras follamos, mi estima por ti podría aumentar, si derramaras
bourbon sobre tu cuerpo y me dijeras: bébetelo; si separaras las piernas y el
bourbon gotera por tus senos y tu vagina, y me dijeras: bebe de
aquí… posiblemente, podría enamorarme de ti, porque entonces tendría un motivo
para limpiarte, y eso.. y eso… demostraría que sirvo para algo. Te limpiaría
lamiéndote para que pudieras irte a coger con algún otro… (Nicolas Cage en
Leaving Las Vegas). Y me di cuenta que yo no servía ni para
limpiar el scotch derramado en el hermoso cuerpo de mi mujer; durante los tres
años casados fui un fiasco para el sexo, aún me atormentaban los fantasmas
sobre alguien a quien ella quería, yo se que lo quería, yo se que él aún pasaba
a su trabajo y le acompañaba a una cuadra de nuestro departamento, al principio me molesté,
después comprendí que mi mujer era demasiado hermosa como para solo estar con
un viejo bebedor. En esta historia con mi mujer, solo hay dos certezas, la
primera su belleza, la segunda que yo no servía para nada; entonces comprendí
que ella era bondadosa al estar conmigo y en ese sentido no pude reprocharle
cuando al otro día de dejarme en la sala y yo terminarme las botellas que ella
me compraba y mientras en la Sharp de 60
pulgadas seguía repitiéndose “leaving las vegas”, ella me dijo: no quiero
nada estable contigo, pasarán por mi, no te levantes, sigue bebiendo bonito, me
voy a trabajar…
Fueron sus últimas palabras, recogí mi ropa, puse a
la gata en la transportadora y regresé a mi lugar, a mi departamento a unas cuadras del cine nacional; abrí y me
recibieron un montón de gatos, pensaba que eran 10, encontré más, en mi
ausencia hubo unos amoríos entre un gato y la gata de un vecino, aventé mis
cosas, dejé el dvd de leaving las vegas sobre la mesa, me dirigí a la cava
escondida y saqué un chivas regal viejísimo, mi padre se enojaría, pero había que
hacer un “pacto” con mi “mudanza a las vegas”. Me tiré en el piso, los
gatos se amontonaron, bebí directo de la botella y me sentí triste por haber
querido encontrar en una mujer extraña, el consuelo para el desapego de mi
mujer. Pretendí dormir, pretendí morir
de tanto chivas, pero abrí los ojos, mi mujer no estaba, mi celular solo con un mensaje: te busqué y no te
encontré, se que tu mujer te dejó, yo
también, no sirves ni para follar… Me sentí aliviado, quizá sintió el mismo asco
que yo después de coger.
Llevo días y mi mujer, la hermosa mujer a la que le
gustaba escuchar el mar no se ha comunicado, ya no tengo scotch, solo unos
licores extraños que quizá si me lleven a mudarme a las vegas… sonó el
móvil, pero era Nancy ----huelen mi tristeza algunas mujeres-----, no
contesté… es necesario que me mude a las vegas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario